A mi lado estaba ella, podía sentir su calor, escuchar su respiración y en ocasiones sentir su suave piel rozar con la mía, en aquellos momentos nada existía a mi alrededor, solo ella.
Miraba sus dulces ojos sabiendo y esperando que me atrapasen, que mi mente se bloqueara y solo pudiera sentir esa mirada, una mirada que la emitían unos ojos dulces, llenos de alegría, una alegría que me inundaba por momentos.
Su voz se adentraban por mi oídos como el canto de un ángel en mitad del silencio, estremeciendo mi piel, estremeciendo mi corazón.
Pero allí estaba ella, tan feliz, tan bromista, tan bella.. Pero a la vez tan impasible ante estos sentimientos que me recorrían el cuerpo.
Pero, ¿que podía hacer?, solo esperar y disfrutar de su presencia.
we are the same..

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